La británica Michelle Thomas es la nueva Bridget Jones del cibermundo: tiene 30 años, busca pareja y acaba de escribirle a un galán de Tinder que no tuvo mejor idea que decirle que ella le encantó, salvo porque está gordita.
El chico y ella tuvieron una cita en persona y al parecer se rieron bastante. Pero el señor, a continuación, tuvo la feliz idea de justificarse del peor modo.
“Hola Michelle. Gracias por la maravillosa velada de la noche pasada. Disfruté mucho de tu compañía y te adoro. Eres descarada y divertida; justo el tipo de chica con la que me encantaría salir si mi cuerpo y mente me lo permitieran, aunque me temo que no es el caso. Me gustas Michelle, y creo que eres la chica más bonita que he conocido, pero mi mente esperaba ver a alguien más delgado”, le lanzó.
El pretendiente la embarró aún más al asegurarle que se sentía sumamente atraído por su mente, su personalidad y su rostro, pero no podía decir lo mismo de su figura.
“Puedo sentarme contigo, tontear y tener una noche divertida, pero creo que cuando nos desnudemos mi cuerpo se vendrá abajo y no quiero que eso pase. No quiero estar tumbado a tu lado mientras me preguntas por qué no se me levanta. Estoy muy decepcionado conmigo mismo Michelle, porque realmente no me sentía tan bien con alguien como tú en años, pero estoy tratando de ser honesto contigo sin sonar como un auténtico imbécil”.