Pocas cosas se nos ocurren más vergonzosas que esta:
todos sus compañeros se dieron cuenta que estaba mirando un video indebido en un aula gigante
de la facultad. Sí, es algo duro (!), pero el muchacho se lo tomó
BASTANTE bien... se levantó y se fue. Suponemos que dejó la facultad... y
quizás también el país.
Pero OYE, ¿
por qué se escucha así de fuerte el video indebido que miraba este muchacho en clase? Primero, un error de novato:
se olvidó de enchufar los auriculares, por lo que el audio salía por los parlantes.
Segundo, el aula tiene una acústica particular por lo que
el sonido rebotaba mucho y se escuchó fortísimo (sí, se dice fortísimo, no fuertísimo).
Obvio, el
video estalló en redes sociales, especialmente porque era
una broma, llamada "situaciones incómodas en la universidad"